Puede ser que todo lo que en verso he sentido no fuera más que aquello que nunca pudo ser.
Alfonsina Storni.
P.D: A veces pega juerte eso de liquidar toda lírica pero, qué querés que te diga, querida, por más que me guste el mar yo nunca me abandonaré a su abrazo, ni que las ganas de llorar vengan degollando.
Nada es más contrario a la honestidad que la costumbre de las citas y las antologías, pero nada indica que se deba ser siempre honesto. No todas las citas que siguen gustarán a todos. Pueden gustar por motivos diferentes. Las ofrecemos sin orden, sin explicación. Solamente pueden servir para sostener algunas afirmaciones. Pero en ellas, encuentra quien quiere lo que quiere.
6.4.09
Razoné. Llegué a una importantísima conclusión: el razonamiento no sirve para nada. Está fenómeno para un teorema, para ir a rendir medicina interna, para integrar una mesa redonda sobre política agraria. Pero para mirarse para adentro y tratar de saber lo que a uno le pasa y por qué le pasa, minga.
Angélica Gorodischer.
P.D: Claro que yo también me dejé llevar por esa maquinita calculadora que, pensé, me tiraría una soga para salir de este kilombo. Pero no, ni soga, ni liana, ni siquiera un ovillo de lana.
Angélica Gorodischer.
P.D: Claro que yo también me dejé llevar por esa maquinita calculadora que, pensé, me tiraría una soga para salir de este kilombo. Pero no, ni soga, ni liana, ni siquiera un ovillo de lana.
Instinto de conservación tengo entendido que llaman a eso que yo sentí en ese momento en estado puro. Algo me explotó en la sangre, algo que subió por el cuerpo desde los talones, algo como la rabia o el amor, algo que pareció empezar en el vientre pero que también repercutió en los tobillos y en las caderas, un vómito, un suspiro, un grito, algo que participaba de los tres, algo que hizo tambalear el mundo mientras yo me mantenía quieta, lo único firme en un universo que crujía y se descascaraba. Todo vacilaba dentro dentro de esa pieza mezquina en la que yo me había estado muriendo. Me había estado muriendo porque quería pero hoy era otro día y no era igual al anterior y yo ya no quería morirme y por lo tanto no me moría. Mierda si me moría. Hijos de remilputas ya iban a ver si me moría. Ni una lágrima, ¿oís?, ni una. Se terminó la compasión, chau.
Angélica Gorodischer.
P.D: Resulta increíble compartir una experiencia tan personal y única como ésta. Y más increíble parece llegar a la misma conclusión; mierda me voy a morir, hijosderemilputas...
Angélica Gorodischer.
P.D: Resulta increíble compartir una experiencia tan personal y única como ésta. Y más increíble parece llegar a la misma conclusión; mierda me voy a morir, hijosderemilputas...
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