17.11.08

Bajo el impacto de una experiencia abrumadora, el héroe se da cuenta de la superficialidad de su vida, de la vanidad y futilidad de sus tareas cotidianas, preso de las rutinas triviales de la existencia. Esta toma de conciencia puede producirse como una impresión súbita provocada por alguna catástrofe, como el efecto acumulativo de una lenta maduración espiritual o mediante la acción desencadenante de alguna experiencia, aparentemente trivial, que cobra una importancia inesperada. Entonces el héroe sufre una crisis que sacude las bases mismas de su ser y, embarcándose en el Viaje Nocturno, es transportado repentinamente al Plano Trágico, de donde sale purificado, enriquecido, con nuevas percepciones de la realidad, regenerado a un nivel superior de integración.
Arthur Koestler.

P.D: A mí me pasó todo esto una vez que fui al baño de la estación de trenes de Retiro y no había papel. Se me sacudió el ser y lo sentí uan tragedia, pero en vez de emerger purificado lo hice con una media menos.

2 comentarios:

Patto dijo...

Todo héroe sabe que no debe salir de casa sin el correspondiente paquete de pañuelos de papel.

Niño Errante dijo...

Eso lo aprendí de la hard way.
Cordialmente,
Yo.