1.8.10

Las palabras más simples, más comunes,
Las de andar por casa y dar a cambio,
En lengua de otro mundo se convierten:
Basta que, de sol, los ojos del poeta,
Rasando, las iluminen.
José Saramago.

P.D: Recuerdo un cuento de Abelardo Castillo, also sprach señor Núnez, que habla sobre una oficina porteña... ¡Mamita! Como dijo un amigo, medio escabio, en un bar que ya no existe: con los sueños, hasta el fin.
P.D2: No sé que tendrán que ver, pero la frase y el momento, me volvieron de repente.

2 comentarios:

Luna dijo...

Me gustó mucho la cita de Saramago.
A veces las mismas palabras suenan tan diferentes!


Besos

Niño Errante dijo...

Y en momentos diferentes, quizá lo son más.
Cordialmente,
Yo.